Resumen


MONOPOLIO DE LA PRODUCCION DE ALCOHOL IMPOTABLE - Consagración en la Ley 83 de 1925, artículo 11

En lo concerniente a la producción, se tiene que si bien el artículo 1º de la Ley 84 de 1916 consagró la libertad en esos aspectos, al prescribir: “Decláranse libres en el territorio de la República la producción y comercio del alcohol desnaturalizado, industrial o impotable” y así lo ratificó el artículo 21 de la Ley 88 de 1923[1], ocurre que el artículo 11 de la Ley 83 de 1925 autorizó a los departamentos para establecer el monopolio sobre la producción, así: “Artículo 11. Autorízase a los departamentos para monopolizar la producción de alcohol impotable”. Al examinar el alcance de esta última norma, la Sala, en sentencia de 17 de abril de 1997, expediente Núm. 4005, consejero ponente doctor Manuel Urueta Ayola, precisó que no se refirió a la comercialización, etapa ésta de la cual dijo en la misma sentencia que “La Ley 84 de 1986 se encuentra vigente respecto de la libertad en la comercialización del alcohol impotable y la vigilancia otorgada a las autoridades en la producción, conservación, transporte y expendio del alcohol impotable, pero no así respecto de la libertad en la producción de dicho alcohol, pues mediante la Ley 83 de 1925, dicha libertad fue derogada por el artículo 11 de la Ley 83 de 1925, que autorizó a los departamentos para monopolizar la producción del alcohol impotable”.De lo anterior cabe colegir que en cuanto hace al alcohol impotable la producción puede ser monopolizada por los departamentos, y su comercialización queda sujeta a vigilancia y control, en los términos de la Ley 16 de 1984, según la cual "La producción, conservación, transporte y expendio de alcohol impotable y de los vinos de que trata esta Ley, estarán sujetos a la vigilancia de la autoridad y de sus agentes, mediante las reglas que dicten las respectivas Asambleas Departamentales con el único fin de evitar el contrabando a la renta de licores destilados...", Por consiguiente, no le asiste razón a la actora en lo atinente a la producción, puesto que sí es posible someter ésta a monopolio por parte de los departamentos en virtud del artículo 11 de la Ley 83 de 1925, derogatorio en ese sentido de los artículos 1º de la Ley 84 de 1916 y 21 de la Ley 88 de 1923. En lo referente a la comercialización del alcohol impotable, las normas comentadas permiten que ésta se haga de manera vigilada por las autoridades departamentales, de modo que no se da una libertad absoluta, sino regulada mediante reglamentos de las asambleas departamentales. A ello se agrega que siendo la comercialización la etapa siguiente a la producción o introducción del bien de que se trate, de suyo resulta afectada por la forma como se dé ésta, por cuanto quien monopoliza la producción también monopoliza la venta inicial y con ella la primera fase de la comercialización, esto es, la relación productor – distribuidor.EMPRESA DE LICORES DE Cundinamarca - Comercialización inicial:
 

En este contexto, resultan ajustados a la normatividad comentada los artículos acusados, en cuanto el 128 establece como monopolio del departamento de Cundinamarca la producción, introducción y venta del alcohol impotable, puesto que lo último es la consecuencia lógica de cualquiera de las dos primeras actividades, ya que quien produce o introduce un producto es quien fácticamente puede venderlo; y en tanto el 129 señala que “La producción, introducción, comercialización, otorgamiento de cupos y distribución de alcohol potable e impotable solamente podrá hacerse por conducto de la Empresa de Licores de Cundinamarca, de conformidad con los requisitos y procedimientos establecidos por ella”, toda vez que la comercialización de que habla esa norma alude a la fase inicial, esto es, a la venta al por mayor del bien, según se desprende de la mención que hace la norma del otorgamiento de cupos y de la distribución de dicho producto, y no a la comercialización detallada, esto es, a su venta al consumidor, la cual es la que goza de la libertad vigilada que aquí se ha advertido.Con relación al punto de la competencia de la asamblea departamental para adoptar las medidas acusadas, a la luz del artículo 300 de la Constitución Política, baste decir que toda facultad dada a los departamentos como entidad territorial, ha de ejercerse en principio por la asamblea departamental, pues ésta es la encargada de reglamentar su ejercicio según el numeral de ese precepto constitucional, y determinar las circunstancias en que han de cumplirse. En este caso, la Asamblea Departamental de Cundinamarca no hace otra cosa que reglamentar el ejercicio de la función asignada por el artículo 11 de la Ley 83 de 1925 a los departamentos en cuanto a la creación de monopolio sobre la producción del alcohol impotable, y por la Ley 16 de 1984 para reglamentar y ejercer la vigilancia de la comercialización del mismo, luego sí tiene competencia para expedir las normas impugnadas. El cargo, por consiguiente, no prospera.MONOPOLIOS ANTERIORES A LA Constitución de 1991 - Alcohol potable – Ley 115 de 1905; alcohol impotable – Ley 83 de 1925En cuanto a la alegada desatención del artículo 336 de la Constitución Política, se tiene que tampoco se da, debido a que en este caso el monopolio cuestionado se encuentra autorizado por la ley, según atrás quedó en claro, luego se cumple con ese precepto en cuanto establece que los monopolios sólo podrán ser establecidos en virtud de una ley, sin que nada obste de que esa ley sea anterior a la reforma constitucional de 1991, según lo indicó la Sala en la sentencia atrás mencionada, al decir: “Se concluye que el monopolio del alcohol potable fue consagrado en la Ley 15 de 1905 y el del alcohol impotable mediante la Ley 83 de 1925, sin que la circunstancia de que el artículo 336 de la Carta Política no se haya referido expresamente a los mismos, signifique que no existen”. Por lo tanto, el cargo también se desestima.

Extracto


Sentencia nº 25000-23-24-000-1999-0518-01(6089) de Seccion 1ª, 6 de Febrero de 2003 CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCION PRIMERA

Consejero ponente: MANUEL SANTIAGO URUETA AYOLA

Bogotá, D.C., de seis ( 6 ) de febrero del dos mil tres (2003)

Radicación número: 25000-23-24-000-1999-0518-01(6089)

Actor: ALCOHOLES EL VESUBIO LTDA

Demandado: DEPARTAMENTO DE CUNDINAMARCA

Referencia: Acción de nulidad de los artículos 128 y 129 de la Ordenanza núm. 24 de 15/09/97, por la cual se expide el Estatuto de Rentas del Departamento de Cundinamarca

Se decide el recurso de apelación interpuesto por la parte actora contra la sentencia de 7 de marzo de 2002, mediante la cual la Subsección “A” de la Sección Primera del Tribunal Administrativo de Cundinamarca niega las pretensiones de la demanda.

I. ANTECEDENTES

I. 1. LA DEMANDA

La sociedad ALCOHOLES EL VESUBIO LTDA, mediante apoderado y en ejercicio de la acción establecida en el artículo

 

 TOMADO DE : http://consejo-estado.vlex.com.co/vid/-52549114