INICIATIVA REPRESENTANTE HUGO VELÁSQUEZ JARAMILLO

DEPARTAMENTO DEL META

 

LOS CULTIVOS ILICITOS

 

El Narcotráfico para darle un nombre genérico a esta actividad es un complejo entramada de diversos procesos de producción, que si bien termina en el consumidor, debe pasar por diversas escalas tales como el procesamiento en laboratorios, la transformación para lograr pureza; la distribución por rutas nacionales a mercados internos y por rutas internacionales a los grandes centros de consumo, para proseguir con la repatriación de las utilidades, el lavado de dineros y a partir de allí la financiación de campañas políticas, cooptación de autoridades, pago de sicariato, adquisición de propiedades lujosas y demás, todo bajo el estímulo de la prohibición misma que hace lucrativo el negocio.

 

El agregado de actividades encadenadas está previsto en el Código Penal que consagra una decena de tipos delincuenciales con punibilidad distinta y circunstancias específicas.

 

El eslabón primario, el cultivador no es el mismo del proceso final. Su labor es dura y casi siempre está acompañada por el núcleo familiar y solo le llegan esporádicamente los “raspachines” o colectores de hoja, todos son colonos, campesinos humildes; todo un lumpen descompuesto socialmente por el abandono oficial. Apenas les alcanza el trabajo para sobrevivir porque los costos se aumentan con el soborno a las autoridades; debe buscar los lugares más recónditos por lo general en medio de la selva, y es el más vulnerable a la acción de las autoridades; el único visible y susceptible de ser sorprendido en flagrancia y cuando esto ocurre cae con su mujer e hijos para que al llenar las estadísticas judiciales de lucha contra el narcotráfico solo él y su entorno proporcionan las cifras que llenan canales y atiborran los juzgados.

 

 

EL NARCOCULTIVADOR VÍCTIMA, NO CRIMINAL

 

Muchos pequeños agricultores fueron y han sido víctimas de las políticas de desprotección por parte del Estado. Algunos fueron arroceros o algodoneros quebrados. Otros simples colonos que nunca encontraron mercado para sus productos lícitos, así se empujo a una clase social a buscar otros horizontes para lograr la congrua subsistencia. Acosados por el Estado, o por los grupos armados terminan asediados y se tornan enemigos del Estado y a veces se unen con quienes por estar contra el Estado (guerrilla), encuentran en el común resentimiento una razón de cercanía con los violentos.

 

Para ALEJO VARGAS VELASQUEZ “La problemática…

 

 

La penalización no disminuyó las áreas cultivadas, tal vez los adentró con irreparables pérdidas ambientales. Lo único que consiguió fue llenar cárceles y estigmatizar a centenares de narcoagricultores que cargarán la muerte civil de los antecedentes con lo cual estarán marginados de oportunidades laborales e incluso de acceso a las políticas de sustitución de cultivos. Una condena peso para toda la vida.

 

DESPENALIZAR ES CONVENIENTE.

PROYECTO DE LEY No. _________

 

“Por medio del cual se deroga un artículo de la Ley 599 del 2000 (Código Penal) y se despenaliza una conducta.

 

EL CONGRESO DE LA REPÚBLICA DE COLOMBIA

 

 

DECRETA:

 

Artículo 1º. Suprímase el artículo 375 de la Ley 599 del 2000(Código Penal).

 

Artículo 2º. La Presente Ley rige a partir de la fecha de su promulgación y derogan las disposiciones que le sean contrarias.

 

 

 

Presentado por

 

 

 

HUGO VELASQUEZ JARAMILLO  

 

 

 

 

 

 

 

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

 

 

 

Señores Representantes,

 

Al presentar el proyecto de ley “por medio del cual se deroga un artículo del Código Penal y se despenaliza una conducta”, tenemos en cuenta las siguientes consideraciones que esperamos  le sirvan al Congreso y al país como aporte a un debate que debe abordarse con o sin reservas dado el impacto social, así como los costos humanos y económicos que ha representado para Colombia seguir manteniendo como conducta punible las actividades propias del llamado narcocultivo.

 

El problema del Narcotráfico  ha incidido de diversas formas en la vida social, económica y política de Colombia  en los últimos 40 años. A tal fenómeno criminal se le atribuyen de manera absoluta todas las tragedias, empezando por la violencia generalizada del país; los magnicidios de grandes líderes y magistrados; la distorsión electoral y la parapolítica; la degradación y prolongación del conflicto y la despolitización de los actores políticos y la corrupción, son temas inherentes al fenómeno del narcotráfico.

 

Colombia enfrentó, no puede negarse una guerra casi en solitario para tratar de frenar o reducir tal actividad criminal y después de varios lustros de enfrentamientos y al evaluar los resultados de esa lucha, la respuesta al unísono es FRACASO.  

 

Replantear la lucha antidrogas en una exigencia práctica, comprobado como está que las actuales políticas son absolutamente ilusorias en sus resultados.

 

Lideres continentales como Cesar Gaviria  y Fernando Henrique Cardozo, expresidentes de Colombia y Brasil, despojaron de todo tabú el tema. Escritores como Carlos Fuentes también claman por un nuevo planteamiento que podría ir hasta la legalización plena del narcotráfico.

 

Por ende la propuesta de despenalizar uno de los desagregados de “iter criminis” resulta incluso menor a las audacias que otros sugieren, incluyendo el propio Presidente Juan Manuel Santos para quien el tema debe ser agenda de los nuevos tiempos y a la que deben sumarse países consumidores.

 

El Narcotráfico como actividad de economía criminal es un complejo de procesos que pasa por diversas etapas, en la base de la cual esta el cultivo, que compromete a pequeños campesinos, a un verdadero proletariado rural, sobre el cual han recaído todas las políticas represivas. Las cárceles están llenas de colonos, raspachines; la familia de unos y de otros. Sobre esta masa campesina se adelantan fumigaciones que les destruye su pan coger y deterioran su salud.

 

 

El problema grave del narcotráfico está en la transformación del producto primario, y la comercialización del mismo, que conforma una economía terciaria a la cual están ligados los problemas de la alta criminalidad, y este aspecto punitivo se mantiene incólumne en  el Código Penal.

 

Colombia es productora y sus esfuerzos sobre el combate a la producción, procesamiento, transformación y exportación han sido fallidos y en solitario porque los países consumidores han fracasado en sus políticas para reducir el consumo.

 

El cultivo de la marihuana, coca y demás drogas está penalizado rigurosamente en el artículo 375 del Código Penal y ha sido en este sector primario, que comprende campesinos, colonos y pobres en general sobre el cual recae la eficacia de la justicia y del sistema carcelario.

 

Con este proyecto buscamos despenalizar el cultivo, es decir, la actividad primaria de la cadena.

 

A favor de tal despenalización podemos presentar las siguientes argumentaciones:

 

1.       Se realiza un acto de justicia social reconociendo que hay un sector de campesinos empujados al narcocultivo por el abandono oficial, la carencia de vías de comunicación; falta de crédito; informalidad de la propiedad rural y por necesidad de sobrevivir.

 

2.       Descongestión judicial y carcelaria, ya que son los cultivadores, raspachines y sus familias los que ocupan la mayor dedicación del aparato judicial y carcelario.

 

3.       Se desestimula el desplazamiento de las áreas cultivadas que por buscar clandestinidad terminan por favorecer la tala de selvas y bosques, propiciando escenarios que se aprovechan por los actores armados.

 

4.       Se acaba con una de las fuentes de corrupción de autoridades de policía locales.

 

5.       La agricultura lícita se abarata ya que hay algunos combustibles como el ACPM, y ciertos abonos, pesticidas y fungicidas necesarios para cultivos legales, que son restringidos so pretexto de que se destinarían al narcocultivo, lo que también sirve de aliciente a la corrupción.

 

6.       Rompe un eslabón en la coexistencia campesino, guerrilla y paramilitar, pues el campesino no necesitará del apoyo de los actores armados.

 

7.       Liberar (por efecto de la despenalización) el cultivo, llevará al  desestimulo de tal actividad porque los efectos de las leyes del mercado reducirán el precio del producto.

 

8.       Será posible destinar los demás recursos logísticos del Estado a perseguir las demás fases no desagregadas del narcotráfico, como son el procesamiento, transformación, comercialización y exportación, máxime cuando es inminente la reducción de la ayuda del plan Colombia, según anuncios del Presidente Obama.    

 

Dejo a consideración del Congreso de la República el presente Proyecto de Ley para el cual solicito el debate necesario, amplio y profundo, y desde luego el voto de los señores parlamentarios.

 

 

Atentamente,

 

 

 

HUGO VELASQUEZ JARAMILLO

Representante a la Cámara Departamento del Meta.  

 

 

PONENCIA PARA PRIMER DEBATE AL PROYECTO DE LEY No. 183 DE 2012 CÁMARA: “POR MEDIO DE LA CUAL SE DEROGA  UN ARTÍCULO DE LA LEY 599 DEL 2000 (CÓDIGO PENAL) Y SE DESPENALIZA UNA CONDUCTA”.

 

Bogotá, D. C., 27 de marzo de 2012

Doctora

ADRIANA FRANCO CASTAÑO

Presidenta Comisión Primera

Honorable Cámara de Representantes

Ciudad

 

Ref.: Proyecto de Ley No 183 de 2012 Cámara: “por medio de la cual se deroga un artículo de la Ley 599 del 2000 (Código Penal) y se despenaliza una conducta”.

 

Respetada Presidenta Franco:

 

Atendiendo la honrosa designación hecha por usted de conformidad con el Acta No. 020 de la Mesa Directiva de la Comisión Primera Constitucional de la Honorable Cámara de Representantes y con base en lo establecido en los artículos 144, 150 y 156 de la Ley 5ª de 1992, nos permitimos rendir informe de ponencia para primer debate al Proyecto de Ley 183 de 2012 Cámara: “por medio de la cual se deroga un artículo de la Ley 599 del 2000 (Código Penal) y se despenaliza una conducta”, en los siguientes términos:

 

I. ORIGEN DEL PROYECTO

 

El Proyecto de Ley 183 de 2012 fue radicado en la Comisión Primera de Cámara el día 23 de febrero de 2012, cuenta con la con la autoría  del Representante Hugo Velásquez Jaramillo,  quien manifiesta, el tema de los cultivos ilícitos deben abordarse con o sin reserva, dado el impacto social que esto genera, así como los costos humanos y económicos que ha representado para Colombia seguir manteniendo una conducta punible las actividades propias del llamado narcocultivo.  De conformidad con el Acta No. 020 de la Mesa Directiva de la Comisión Primera Constitucional fueron designados ponentes para primer debate los siguientes Representantes: Alfonso Prada Gil, German Navas Talero, Rosmery Martínez, José Rodolfo Pérez Suarez, Berner Zambrano, Alfredo Bocanegra Varón, Fernando de la Peña Márquez  y Hugo Velásquez Jaramillo –Coordinador Ponente-.

 

 

II. OBJETO DEL PROYECTO DE LEY

 

El Proyecto de Ley aspira dar una visión al debate en torno al cultivo de plantas que luego de su transformación pueden producir sustancias psicotrópicas o psicoactivas, por ello busca suprimir el el artículo 375 de la Ley 599 del 2000 (Código Penal), que tipifica y fija las penas que se le imponen a aquellas personas que sin el permiso de la autoridad competente, cultiven, conserven o financien plantaciones de marihuana o cualquier otra planta de las que pueda producirse cocaína, morfina, heroína o cualquiera otra droga que produzca dependencia. Estas penas van: desde prisión de noventa y seis (96) a doscientos dieciséis (216) meses y en multas de doscientos sesenta y seis punto sesenta y seis (266.66) a dos mil doscientos cincuenta (2.250) salarios mínimos legales mensuales vigentes.

 

III. CONTENIDO DEL PROYECTO

 

El texto propuesto por el Proyecto de Ley  consta de dos (2) artículos, contando con la promulgación y derogación de normas que le sean contrarias.

En el artículo 1º ° suprime el artículo 375 de la Ley 599 del 2000 (Código Penal).

 

ARTICULO 375. CONSERVACION O FINANCIACION DE PLANTACIONES. <Penas aumentadas por el artículo 14 de la Ley 890 de 2004, a partir del 1o. de enero de 2005. El texto con las penas aumentadas es el siguiente:> El que sin permiso de autoridad competente cultive, conserve o financie plantaciones de marihuana o cualquier otra planta de las que pueda producirse cocaína, morfina, heroína o cualquiera otra droga que produzca dependencia, o más de un (1) kilogramo de semillas de dichas plantas, incurrirá en prisión de noventa y seis (96) a doscientos dieciséis (216) meses y en multa de doscientos sesenta y seis punto sesenta y seis (266.66) a dos mil doscientos cincuenta (2.250) salarios mínimos legales mensuales vigentes.

Si la cantidad de plantas de que trata este Artículo excediere de veinte (20) sin sobrepasar la cantidad de cien (100), la pena será de sesenta y cuatro (64) a ciento ocho (108) meses de prisión y multa de trece punto treinta y tres (13.33) a setenta y cinco (75) salarios mínimos legales mensuales vigentes.

 

El Artículo 2º  introduce las Vigencia y Derogatorias. En donde, la presente ley rige a partir de la fecha de su promulgación y deroga todas las disposiciones que le sean contrarias.

 

 

 

IV. FUNDAMENTO COMPARADO

En el Primer Foro Mundial de Cultivos declarados Ilícitos[1], se plantea que: “La Heroína, cocaína y marihuana: son las grandes drogas ilícitas que más preocupan a la comunidad internacional y se elaboran a partir de plantas como la adormidera para el opio, la hoja de coca y el cannabis. Estas plantas son cultivadas por comunidades campesinas de Asia, América Latina y África principalmente, ocupando superficies considerables. En el año 2005, según las últimas estimaciones publicadas por la ONU, las plantaciones ilícitas de opio cubrían más de 150.000 hectáreas, sobre todo en Asia, de las que al menos 100.000 hectáreas corresponderían a Afganistán. La hoja de coca, una parte de cuyo cultivo satisface una demanda legal, se extendería sobre 160.000 hectáreas en tres países andinos, Perú, Bolivia y Colombia, estando la mitad de las mismas ubicadas en este último país. En cuanto al cannabis, sin duda la planta de cultivo ilícito más extendida en el mundo. En todo el mundo, desde hace décadas, millones de personas viven o sobreviven de la producción agrícola de estos cultivos.

En la gran mayoría de los países, la erradicación de cultivos se realiza de forma forzosa, manual o con fumigaciones aéreas, que hechas por fuerzas militares, policiales, milicias locales, incluso con la intromisión de gobiernos y empresas extranjeras, las que provocan la militarización de las regiones productoras y su relación con las políticas anti insurgentes, así como severas violaciones a derechos humanos de las poblaciones.

Se rechaza el uso de las fumigaciones aéreas, así como la criminalización de los pequeños productores, sea para usos tradicionales o para otros fines. La sustitución de los cultivos, solo puede realizarse como consecuencia de los resultados obtenidos en materia de desarrollo rural y previa consulta con los productores.

Existe una influencia geopolítica de las potencias mundiales, que resulta negativa en la relación entre los productores y sus gobiernos. Las posturas de los cultivadores deben ser tomadas en cuenta, deben ser parte de los debates y toma de decisiones, a todos los niveles; con sus propios gobiernos, donantes y la ONU. Las organizaciones internacionales y los gobiernos deben reconocer y respetar que cada país tiene una realidad diferente y que ésta debe ser tomada en cuenta al momento de plantear políticas”.

Este Foro también muestra unos derechos inviolables sobre las personas, como:

-          artículo 17.1 de la Declaración Universal de los DD.HH, establece que: “toda persona tiene derecho a la propiedad, individual y colectivamente”;

-          artículo 1.2 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, señala que: “para el logro de sus fines, todos los pueblos pueden disponer libremente de sus riquezas y recursos naturales…. en ningún caso podrá privarse a un pueblo de sus propios medios de subsistencia”;

-          articulo 2.1.b de la Convención 169 de la Organización Internacional de Trabajo (OIT) sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes, llama a los gobiernos a desarrollar acciones con miras a proteger estos pueblos y debe incluir medidas: “que promuevan la plena efectividad de los derechos sociales, económicos y culturales de esos pueblos, respetando su identidad social y cultural, sus costumbres y tradiciones, y sus instituciones”; 

-          artículo 7.1. del mismo Convenio, establece que “los pueblos interesados deberán tener el derecho de decidir sus propias prioridades en lo que atañe al proceso de desarrollo”;

-           artículo 15 del mismo Convenio, señala que “los derechos de los pueblos interesados a los recursos naturales existentes en sus tierras deberán protegerse especialmente”;

-          artículo 11 de la Declaración de los Pueblos Indígenas aprobada el 13 de septiembre del 2007, señala que: “los pueblos indígenas tienen derecho a practicar y revitalizar sus tradiciones y costumbres culturales. Ello incluye el derecho a mantener, proteger y desarrollar las manifestaciones pasadas, presentes y futuras de sus culturas;

-          artículo 24.1 dice que “los pueblos indígenas tienen derecho a sus propias medicinas tradicionales y a mantener su propia practica de salud incluida la conservación de sus plantas medicinales”,

-          la Convención contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicos, del 1998, donde estipula en su artículo 14, inciso b: “Las medidas que se adopten deberán respetar los derechos humanos fundamentales y tendrán debidamente en cuenta los usos tradicionales lícitos, donde al respecto exista la evidencia histórica, así como la protección del medio ambiente”.

VI. CONSIDERACIONES GENERALES

 

Lamentablemente, el narcotráfico en Colombia no se va acabar, los narcóticos como tal son una cadena interminable que comienza con el cultivo (fase primaria). Esta problemática puede tratarse desde todos los ángulos bien como política criminal que es la predominante en el país con acciones represivas de toda índole: erradicación, fumigaciones y cárcel o, también puede tratarse como problema de salud pública en la fase del consumo.

No podemos desconocer que el narcotráfico en cualquiera de las fases de su proceso está ligado a la criminalidad y que por el narcotráfico se mantienen todos las formas de violencia, llámense  Paramilitares o Guerrilla y que ha sido el narcotráfico causante de la descomposición social y política de Colombia. La degradación de la política a través de la Parapolítica; la corrupción, el desplazamiento forzado, las masacres y otros comportamientos no habrían ocurrido de no ser por el poder del narcotráfico. 

 

La penalización no disminuyó las áreas cultivadas, tal vez los adentró con irreparables pérdidas ambientales. Lo único que consiguió fue llenar cárceles y estigmatizar a centenares de narcoagricultores. En Departamentos como Meta, Guaviare, Vichada, Boyacá, Nariño, Cauca, Tolima, Huila, Cesar, Caqueta, Putumayo y Guajira (serranía del Perijá), es donde se encuentran  los cultivadores de coca y otras plantaciones, a los raspachines. Esa actividad no les da lucro; apenas sobreviven, se dedicaron al cultivo ilícito porque a sus tierras no les llegan vías de comunicación para sacar los productos agrícolas; no tienen crédito ni apoyo Oficial. Están en zonas abandonadas por el Estado.

 

Solo sobre ellos ha recaído la acción judicial; solo a ellos y sus familias capturan y encarcelan.

Los que se enriquecen son los que procesan la cocaína y la exportan. Representan los más poderosos intereses y por eso nunca son tocados por la justicia.

Nuestra propuesta no es de LEGALIZAR, sino despenalizar el Cultivo. Las demás actividades del eslabón siguen reguladas por el Código Penal. Quizás las autoridades de Policía y Judiciales tendrán más disponibilidad para perseguir esos niveles de criminalidad.

Despenalizar el cultivo conlleva para el Estado la obligación de seguir impulsando políticas de erradicación y sustitución de cultivos mediante apoyo al campesino que ya no tendrá la amenaza permanente del encarcelamiento.

Al presentar el proyecto de ley “por medio de la cual se deroga un artículo del Código Penal y se despenaliza una conducta” se tiene en cuanta la siguientes consideraciones tal y como se expresa en la exposición de motivos:

 

El problema del Narcotráfico ha incidido de diversas formas en la vida social, económica y política de Colombia en los últimos 40 años. A tal fenómeno criminal se le atribuyen de manera absoluta todas las tragedias, empezando por la violencia generalizada del país; los magnicidios de grandes líderes y magistrados; la distorsión electoral y la parapolítica; la degradación y prolongación del conflicto y la despolitización de los actores políticos y la corrupción, son temas inherentes al fenómeno del narcotráfico.

 

Colombia enfrentó, no puede negarse, una guerra casi en solitario para tratar de frenar o reducir tal actividad criminal y después de varios lustros de enfrentamientos y al evaluar los resultados de esa lucha, la respuesta al unísono fue FRACASO.

 

Replantear la lucha antidrogas es una exigencia práctica, comprobando como está que las actuales políticas son absolutamente ilusorias en sus resultados.

Líderes continentales como César Gaviria y Fernando Henrique Cardozo, ex Presidentes de Colombia y Brasil, despojaron de todo tabú el tema. Escritores como Carlos Fuentes también claman por un nuevo planteamiento que podría ir hasta la legalización plena del narcotráfico.

 

Por ende la propuesta de despenalizar uno de los desagregados de iter criminis resulta incluso menor a las audacias que otros sugieren, incluyendo el propio Presidente Juan Manuel Santos para quien el tema debe ser agenda de los nuevos tiempos y a la que deben sumarse países consumidores.

 

El Narcotráfico como actividad de economía criminal es un complejo de procesos que pasa por diversas etapas, en la base de la cual está el cultivo, que compromete a pequeños campesinos, a un verdadero proletariado rural, sobre el cual han recaído todas las políticas represivas. Las cárceles están llenas de colonos, raspachines; la familia de unos y de otros. Sobre esta masa campesina se adelantan fumigaciones que les destruyen sus alimentos de pancoger y deterioran su salud.

 

El problema grave del narcotráfico está en la transformación del producto primario, y la comercialización del mismo, que conforma una economía terciaria a la cual están ligados los problemas de la alta criminalidad, y este aspecto punitivo se mantiene incólumne en el Código Penal.

 

Colombia es productora y sus esfuerzos sobre el combate a la producción, procesamiento, transformación y exportación han sido fallidos y en solitario porque los países consumidores han fracasado en sus políticas para reducir el consumo.

 

El cultivo de la marihuana, coca y demás drogas está penalizado rigurosamente en el artículo 375 del Código Penal y ha sido en este sector primario, que comprende campesinos, colonos y pobres en general sobre el cual recae la eficacia de la justicia y del sistema carcelario.

 

Con este proyecto buscamos despenalizar el cultivo, es decir, la actividad primaria de la cadena.

 

A favor de tal despenalización podemos presentar las siguientes argumentaciones:

 

1.          Se realiza un acto de justicia social reconociendo que hay un sector de campesinos empujados al narcocultivo por el abandono oficial, carencia de vías de comunicación, falta de crédito, informalidad de la propiedad rural y por necesidad de sobrevivir.

2.         Descongestión judicial y carcelaria, ya que son los cultivadores, raspachines y sus familias los que ocupan la mayor dedicación del aparato judicial y carcelario.

3.         Se desestimula el desplazamiento de las áreas cultivadas que por buscar clandestinidad terminan por favorecer la tala de selvas y bosques, propiciando escenarios que se aprovechan por los actores armados.

4.        Se acaba con una de las fuentes de corrupción de autoridades de policía locales.

5.         La agricultura lícita se abarata ya que hay algunos combustibles como el ACPM, y ciertos abonos, pesticidas y fungicidas necesarios para cultivos legales, que son restringidos so pretexto de que se destinarían al narcocultivo, lo que también sirve de aliciente a la corrupción.

6.        Se rompe un eslabón en la coexistencia campesino, guerrilla y paramilitar, pues el campesino no necesitará del apoyo de los actores armados.

7.         Liberar (por efecto de la despenalización) el cultivo, llevará al desestímulo de tal actividad porque los efectos de las leyes del mercado reducirán el precio del producto.

8.        Será posible destinar los demás recursos logísticos del Estado a perseguir las demás fases no desagregadas del narcotráfico, como son el procesamiento, transformación, comercialización y exportación, máxime cuando es inminente la reducción de la ayuda del Plan Colombia, según anuncios del Presidente Obama”.

 

La despenalización de los cultivos ilícitos, puede parecer para algunas personas un debate prematuro, Colombia no debe seguir rezagada y ausente en este debate internacional, los países productores, deben estar presentes y la vanguardia, si se tiene en cuenta que en la zona andina se produce al menos el 80 por ciento de la cocaína que se consume en el mundo, y que además, son los campesinos e indígenas las victimas colaterales en la lucha contra las drogas. 

 

PROPOSICIÓN

 

Respetuosamente nos permitimos proponerle a la Comisión Primera de la Honorable Cámara de Representantes que apruebe la siguiente proposición: Por las anteriores consideraciones, dese  ponencia positiva y primer debate, al Proyecto de Ley No 183 de 2012 Cámara: “por medio de la cual se deroga un artículo de la Ley 599 del 2000 (Código Penal) y se despenaliza una conducta”.

 

Cordialmente,

 

 

 

Hugo Velásquez Jaramillo  

Representante a la Cámara

Autor y Coordinador Ponente                                                              

ALFONSO PRADA GIL

Representante a la Cámara

Ponente

 

 

 

 

 

GERMAN NAVAS TALERO

Representante a la Cámara

Ponente

 

 

 

 

 

José Rodolfo Pérez Suarez

Representante a la Cámara

Ponente

 

 

 

 

ROSMERY MARTINEZ ROSALES

Representante a la Cámara

Ponente

 

 

 

 

Berner Zambrano Erazo

Representante a la Cámara

Ponente

 

 

 

 

 

FERANADO DE LA PEÑA MARQUEZ

Representante a la Cámara

Ponente

 

 

 

 

 

Alfredo Bocanegra Varón

Representante a la Cámara

Ponente

 

 

 

 

 

 

TEXTO PROPUESTO PARA PRIMER DEBATE

PROYECTO DE LEY 183 DE 2012 CÁMARA.

“por medio de la cual se deroga un artículo de la Ley 599 del 2000 (Código Penal) y se despenaliza una conducta”.

El Congreso de la República de Colombia

DECRETA:

Artículo 1º. Suprímase el artículo 375 de la Ley 599 del 2000 (Código Penal).

Artículo 2º. La presente ley rige a partir de la fecha de su promulgación y derogan las disposiciones que le sean contrarias.

 

 

Hugo Velásquez Jaramillo  

Representante a la Cámara

Autor y Coordinador Ponente                                                              

ALFONSO PRADA GIL

Representante a la Cámara

Ponente

 

 

 

 

GERMAN NAVAS TALERO

Representante a la Cámara

Ponente

 

 

 

 

José Rodolfo Pérez Suarez

Representante a la Cámara

Ponente

 

 

 

 

ROSMERY MARTINEZ ROSALES

Representante a la Cámara

Ponente

 

 

 

 

Berner Zambrano Erazo

Representante a la Cámara

Ponente

 

 

 

 

 

FERANADO DE LA PEÑA MARQUEZ

Representante a la Cámara

Ponente

 

 

 

 

 

Alfredo Bocanegra Varón

Representante a la Cámara

Ponente

 



[1] Consideraciones finales, disponible en el sitio web: http://fmpdci.sistematizacion.org/

 


PONENCIA PARA SEGUNDO DEBATE AL PROYECTO DE LEY No. 183 DE 2012 CÁMARA: “POR MEDIO DE LA CUAL SE DEROGA  UN ARTÍCULO DE LA LEY 599 DEL 2000 (CÓDIGO PENAL) Y SE DESPENALIZA UNA CONDUCTA”.

 

 

Bogotá, D. C., 15 de mayo de 2012

Doctora

ADRIANA FRANCO CASTAÑO

Presidenta Comisión Primera

Honorable Cámara de Representantes

Ciudad

 

Ref.: Proyecto de Ley No 183 de 2012 Cámara: “por medio de la cual se deroga un artículo de la Ley 599 del 2000 (Código Penal) y se despenaliza una conducta”.

Respetada Presidenta Franco:

 

Atendiendo la honrosa designación hecha por usted de conformidad con el Acta No. 038 de mayo 9 de 2012 de la Mesa Directiva de la Comisión Primera Constitucional de la Honorable Cámara de Representantes y con base en lo establecido en los artículos 144, 150 y 156 de la Ley 5ª de 1992, nos permitimos rendir informe de ponencia para primer debate al Proyecto de Ley 183 de 2012 Cámara: “por medio de la cual se deroga un artículo de la Ley 599 del 2000 (Código Penal) y se despenaliza una conducta”, en los siguientes términos:

 

I. ORIGEN DEL PROYECTO

 

El Proyecto de Ley 183 de 2012 fue radicado en la Comisión Primera de Cámara el día 23 de febrero de 2012, cuenta con la con la autoría  del Representante Hugo Velásquez Jaramillo,  quien manifiesta, que el tema de los cultivos ilícitos deben abordarse sin reserva, dado el impacto social que esto genera, así como los costos humanos y económicos que ha representado para Colombia seguir manteniendo como conducta punible las actividades propias del llamado narcocultivo.  De conformidad con el Acta No. 020 de la Mesa Directiva de la Comisión Primera Constitucional fueron designados ponentes para primer debate los siguientes Representantes: Alfonso Prada Gil, German Navas Talero, Rosmery Martínez, José Rodolfo Pérez Suarez, Berner Zambrano, Alfredo Bocanegra Varón, Fernando de la Peña Márquez  y Hugo Velásquez Jaramillo –Coordinador Ponente-. El proyecto fue aprobado en primer debate el día 9 de mayo de 2012.

 

 

II. OBJETO DEL PROYECTO DE LEY

 

El Proyecto de Ley aspira dar una visión al debate en torno al cultivo de plantas que luego de su transformación pueden producir sustancias psicotrópicas o psicoactivas, por ello busca suprimir el el artículo 375 de la Ley 599 del 2000 (Código Penal), que tipifica y fija las penas que se le imponen a aquellas personas que sin el permiso de la autoridad competente, cultiven, conserven o financien plantaciones de marihuana o cualquier otra planta de las que pueda producirse cocaína, morfina, heroína o cualquiera otra droga que produzca dependencia. Estas penas van: desde prisión de noventa y seis (96) a doscientos dieciséis (216) meses y en multas de doscientos sesenta y seis punto sesenta y seis (266.66) a dos mil doscientos cincuenta (2.250) salarios mínimos legales mensuales vigentes.

 

III. CONTENIDO DEL PROYECTO

 

El texto propuesto por el Proyecto de Ley  consta de dos (2) artículos, contando con la promulgación y derogación de normas que le sean contrarias.

En el artículo 1º ° suprime el artículo 375 de la Ley 599 del 2000 (Código Penal).

 

ARTICULO 375. CONSERVACION O FINANCIACION DE PLANTACIONES. <Penas aumentadas por el artículo 14 de la Ley 890 de 2004, a partir del 1o. de enero de 2005. El texto con las penas aumentadas es el siguiente:> El que sin permiso de autoridad competente cultive, conserve o financie plantaciones de marihuana o cualquier otra planta de las que pueda producirse cocaína, morfina, heroína o cualquiera otra droga que produzca dependencia, o más de un (1) kilogramo de semillas de dichas plantas, incurrirá en prisión de noventa y seis (96) a doscientos dieciséis (216) meses y en multa de doscientos sesenta y seis punto sesenta y seis (266.66) a dos mil doscientos cincuenta (2.250) salarios mínimos legales mensuales vigentes.

Si la cantidad de plantas de que trata este Artículo excediere de veinte (20) sin sobrepasar la cantidad de cien (100), la pena será de sesenta y cuatro (64) a ciento ocho (108) meses de prisión y multa de trece punto treinta y tres (13.33) a setenta y cinco (75) salarios mínimos legales mensuales vigentes.

 

El Artículo 2º  introduce las Vigencia y Derogatorias. En donde, la presente ley rige a partir de la fecha de su promulgación y deroga todas las disposiciones que le sean contrarias.

 

 

 

IV. FUNDAMENTO COMPARADO

En el Primer Foro Mundial de Cultivos declarados Ilícitos[1], se plantea que: “La Heroína, cocaína y marihuana: son las grandes drogas ilícitas que más preocupan a la comunidad internacional y se elaboran a partir de plantas como la adormidera para el opio, la hoja de coca y el cannabis. Estas plantas son cultivadas por comunidades campesinas de Asia, América Latina y África principalmente, ocupando superficies considerables. En el año 2005, según las últimas estimaciones publicadas por la ONU, las plantaciones ilícitas de opio cubrían más de 150.000 hectáreas, sobre todo en Asia, de las que al menos 100.000 hectáreas corresponderían a Afganistán. La hoja de coca, una parte de cuyo cultivo satisface una demanda legal, se extendería sobre 160.000 hectáreas en tres países andinos, Perú, Bolivia y Colombia, estando la mitad de las mismas ubicadas en este último país. En cuanto al cannabis, sin duda la planta de cultivo ilícito más extendida en el mundo. En todo el mundo, desde hace décadas, millones de personas viven o sobreviven de la producción agrícola de estos cultivos.

En la gran mayoría de los países, la erradicación de cultivos se realiza de forma forzosa, manual o con fumigaciones aéreas, que hechas por fuerzas militares, policiales, milicias locales, incluso con la intromisión de gobiernos y empresas extranjeras, que provocan la militarización de las regiones productoras y su relación con las políticas anti insurgentes, así como severas violaciones a derechos humanos de las poblaciones.

VI. CONSIDERACIONES GENERALES

 

Lamentablemente, el narcotráfico en Colombia no se va acabar, los narcóticos como tal son una cadena interminable que comienza con el cultivo (fase primaria). Esta problemática puede tratarse desde todos los ángulos bien como política criminal que es la predominante en el país con acciones represivas de toda índole: erradicación, fumigaciones y cárcel o, también puede tratarse como problema de salud pública en la fase del consumo.

No podemos desconocer que el narcotráfico en cualquiera de las fases de su proceso está ligado a la criminalidad y que por el narcotráfico se mantienen todos las formas de violencia, llámense  Paramilitares o Guerrilla y que ha sido el narcotráfico causante de la descomposición social y política de Colombia. La degradación de la política a través de la Parapolítica; la corrupción, el desplazamiento forzado, las masacres y otros comportamientos no habrían ocurrido de no ser por el poder del narcotráfico. 

 

La penalización no disminuyó las áreas cultivadas, tal vez los adentró con irreparables pérdidas ambientales. Lo único que consiguió fue llenar cárceles y estigmatizar a centenares de narcoagricultores. En Departamentos como Meta, Guaviare, Vichada, Boyacá, Nariño, Cauca, Tolima, Huila, Cesar, Caquetá, Putumayo y Guajira (serranía del Perijá), es donde se encuentran  los cultivadores de coca y otras plantaciones, a los raspachines. Esa actividad no les da lucro; apenas sobreviven, se dedicaron al cultivo ilícito porque a sus tierras no les llegan vías de comunicación para sacar los productos agrícolas al mercado; no tienen crédito ni apoyo Oficial. Están en zonas abandonadas por el Estado.

 

Solo sobre ellos ha recaído la acción judicial; solo a ellos y sus familias capturan y encarcelan.

Los que se enriquecen son los que procesan la cocaína y la exportan. Representan los más poderosos intereses y por eso nunca son tocados por la justicia.

Nuestra propuesta no es de LEGALIZAR, sino despenalizar el Cultivo. Las demás actividades del eslabón siguen reguladas por el Código Penal. Quizás las autoridades de Policía y Judiciales tendrán más disponibilidad para perseguir esos niveles de criminalidad.

Despenalizar el cultivo conlleva para el Estado la obligación de seguir impulsando políticas de erradicación y sustitución de cultivos mediante apoyo al campesino que ya no tendrá la amenaza permanente del encarcelamiento.

Al presentar el proyecto de ley “por medio de la cual se deroga un artículo del Código Penal y se despenaliza una conducta” se tiene en cuanta la siguientes consideraciones tal y como se expresa en la exposición de motivos:

 

El problema del Narcotráfico ha incidido de diversas formas en la vida social, económica y política de Colombia en los últimos 40 años. A tal fenómeno criminal se le atribuyen de manera absoluta todas las tragedias, empezando por la violencia generalizada del país; los magnicidios de grandes líderes y magistrados; la distorsión electoral y la parapolítica; la degradación y prolongación del conflicto y la despolitización de los actores políticos y la corrupción, son temas inherentes al fenómeno del narcotráfico.

 

Colombia enfrentó, no puede negarse, una guerra casi en solitario para tratar de frenar o reducir tal actividad criminal y después de varios lustros de enfrentamientos y al evaluar los resultados de esa lucha, la respuesta al unísono fue FRACASO.

 

Replantear la lucha antidrogas es una exigencia práctica, comprobando como está que las actuales políticas son absolutamente ilusorias en sus resultados.

Líderes continentales como César Gaviria y Fernando Henrique Cardozo, ex Presidentes de Colombia y Brasil, despojaron de todo tabú el tema. Escritores como Carlos Fuentes también claman por un nuevo planteamiento que podría ir hasta la legalización plena del narcotráfico.

 

Por ende la propuesta de despenalizar uno de los desagregados de iter criminis resulta incluso menor a las audacias que otros sugieren, incluyendo el propio Presidente Juan Manuel Santos para quien el tema debe ser agenda de los nuevos tiempos y a la que deben sumarse países consumidores.

 

El Narcotráfico como actividad de economía criminal es un complejo de procesos que pasa por diversas etapas, en la base de la cual está el cultivo, que compromete a pequeños campesinos, a un verdadero proletariado rural, sobre el cual han recaído todas las políticas represivas. Las cárceles están llenas de colonos, raspachines; la familia de unos y de otros. Sobre esta masa campesina se adelantan fumigaciones que les destruyen sus alimentos de pancoger y deterioran su salud.

 

El problema grave del narcotráfico está en la transformación del producto primario, y la comercialización del mismo, que conforma una economía terciaria a la cual están ligados los problemas de la alta criminalidad, y este aspecto punitivo se mantiene incólumne en el Código Penal.

 

Colombia es productora y sus esfuerzos sobre el combate a la producción, procesamiento, transformación y exportación han sido fallidos y en solitario porque los países consumidores han fracasado en sus políticas para reducir el consumo.

 

El cultivo de la marihuana, coca y demás drogas está penalizado rigurosamente en el artículo 375 del Código Penal y ha sido en este sector primario, que comprende campesinos, colonos y pobres en general sobre el cual recae la eficacia de la justicia y del sistema carcelario.

 

Con este proyecto buscamos despenalizar el cultivo, es decir, la actividad primaria de la cadena.

 

A favor de tal despenalización podemos presentar las siguientes argumentaciones:

 

1.          Se realiza un acto de justicia social reconociendo que hay un sector de campesinos empujados al narcocultivo por el abandono oficial, carencia de vías de comunicación, falta de crédito, informalidad de la propiedad rural y por necesidad de sobrevivir.

2.         Descongestión judicial y carcelaria, ya que son los cultivadores, raspachines y sus familias los que ocupan la mayor dedicación del aparato judicial y carcelario.

3.         Se desestimula el desplazamiento de las áreas cultivadas que por buscar clandestinidad terminan por favorecer la tala de selvas y bosques, propiciando escenarios que se aprovechan por los actores armados.

4.        Se acaba con una de las fuentes de corrupción de autoridades de policía locales.

5.         La agricultura lícita se abarata ya que hay algunos combustibles como el ACPM, y ciertos abonos, pesticidas y fungicidas necesarios para cultivos legales, que son restringidos so pretexto de que se destinarían al narcocultivo, lo que también sirve de aliciente a la corrupción.

6.        Se rompe un eslabón en la coexistencia campesino, guerrilla y paramilitar, pues el campesino no necesitará del apoyo de los actores armados.

7.         Liberar (por efecto de la despenalización) el cultivo, llevará al desestímulo de tal actividad porque los efectos de las leyes del mercado reducirán el precio del producto.

8.        Será posible destinar los demás recursos logísticos del Estado a perseguir las demás fases no desagregadas del narcotráfico, como son el procesamiento, transformación, comercialización y exportación, máxime cuando es inminente la reducción de la ayuda del Plan Colombia, según anuncios del Presidente Obama”.

 

La despenalización de los cultivos ilícitos, puede parecer para algunas personas un debate prematuro, Colombia no debe seguir rezagada y ausente en este debate internacional, los países productores, deben estar presentes a la vanguardia.El Proyecto de Ley, que es ampliamente polémico, fue aprobado por la inmensa mayoría de la Comisión Primera (solo un voto en contra), aunque todos los Congresistas de la Comisión I expresaron diversos criterios haciendo resaltar la problemática social que envuelven los cultivos ilícitos, destacan que el proyecto tiene como mérito llamar al Congreso a asumir el debate sobre la política antidrogas y especialmente lo que tiene que ver con los cultivos ilícitos.

El Ministro de Justicia se opone al proyecto en trámite argumentando convenios internacionales y el principio Pacta Sunt Servanda como un límite internacional  impuesto al Estado Colombiano para variar la política antidrogas. Nosotros consideramos que los convenios internacionales sobre drogas por no involucrar derechos humanos no pueden restringir al Congreso de la República para abordar el tema y que el argumento del Ministerio de Justicia se puede replicar con el principio de la Cláusula Rebuc Sic Stantibus implícita en todo convenio internacional.

Recogemos el sentir de la mayoría de los Congresistas en que por encima de que el Proyecto de Ley avance, este tiene una finalidad clara: Involucrar al Congreso de la República en un debate imprescindible que ya se está dando en la Academia y diversos foros internacionales y que ocupa a columnistas reconocidos en distintos medios de comunicación,  al igual que expresidentes como CESAR GAVIRIA y FERNANDO ENRIQUE CARDOZO reclaman el necesario debate sobre las políticas antidrogas.

El Congreso de la República no puede soslayar ni sustraerse a un debate en que se deben conocer opiniones del gobierno como las del Ministerio de Agricultura, porque gran parte de la responsabilidad sobre el por qué se dedican algunos colombianos al “narcocultivo” radica en las equivocadas políticas agrarias del gobierno en los últimos años.

Hemos sostenido que el “sector primario” de la cadena del narcotráfico es un simple eslabón, el más débil pero el más golpeado por las acciones represivas y judiciales. Que este sector está conformado por gentes humildes, nunca por criminales; el cultivo apenas les permite sobrevivir, pero no enriquecerse.

Debemos agregar que despenalizar los cultivos no excluye otras políticas que adelantemos o que pueda adelantar el gobierno para erradicar los cultivos o para propiciar la sustitución de los mismos, simplemente, no habrá aprehensiones ni procesos penales.

Los esfuerzos de la Policia y del órgano judicial podrán concentrarse en enfrentar las fases superiores de la cadena, como son el procesamiento, las rutas y los carteles.

Aunque convenimos proponer que se dé segundo debate al proyecto de ley, no podemos dejar de reclamar de la Plenaria de la Cámara (porque ese es el sentir de la Comisión) un amplio y profundo debate para que el Congreso demuestre que al igual de otros sectores académicos, sociales y políticos aquí también se dará la gran discusión que escuche a todos los Congresistas, a las universidades y a los medios en general.

 

PROPOSICIÓN

 

Respetuosamente nos permitimos proponerle a la Comisión Primera de la Honorable Cámara de Representantes que apruebe la siguiente proposición: Por las anteriores consideraciones, dese  ponencia positiva y segundo debate, al Proyecto de Ley No 183 de 2012 Cámara: “por medio de la cual se deroga un artículo de la Ley 599 del 2000 (Código Penal) y se despenaliza una conducta”.

 

 

Cordialmente,

 

 

 

Hugo Velásquez Jaramillo  

Representante a la Cámara

Autor y Coordinador Ponente                                                             

ALFONSO PRADA GIL

Representante a la Cámara

Ponente

 

 

 

 

GERMAN NAVAS TALERO

Representante a la Cámara

Ponente

 

 

 

 

José Rodolfo Pérez Suarez

Representante a la Cámara

Ponente

 

 

 

 

ROSMERY MARTINEZ ROSALES

Representante a la Cámara

Ponente

 

 

 

 

Berner Zambrano Erazo

Representante a la Cámara

Ponente

 

 

 

 

 

 

FERANADO DE LA PEÑA MARQUEZ

Representante a la Cámara

Ponente

 

 

 

 

 

 

Alfredo Bocanegra Varón

Representante a la Cámara

Ponente

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

TEXTO PROPUESTO PARA SEGUNDO DEBATE

PROYECTO DE LEY 183 DE 2012 CÁMARA.

“por medio de la cual se deroga un artículo de la Ley 599 del 2000 (Código Penal) y se despenaliza una conducta”.

El Congreso de la República de Colombia

DECRETA:

Artículo 1º. Suprímase el artículo 375 de la Ley 599 del 2000 (Código Penal).

Artículo 2º. La presente ley rige a partir de la fecha de su promulgación y derogan las disposiciones que le sean contrarias.

 

 

Hugo Velásquez Jaramillo  

Representante a la Cámara

Autor y Coordinador Ponente                                                             

ALFONSO PRADA GIL

Representante a la Cámara

Ponente

 

 

 

 

GERMAN NAVAS TALERO

Representante a la Cámara

Ponente

 

 

 

 

José Rodolfo Pérez Suarez

Representante a la Cámara

Ponente

 

 

 

 

ROSMERY MARTINEZ ROSALES

Representante a la Cámara

Ponente

 

 

 

 

Berner Zambrano Erazo

Representante a la Cámara

Ponente

 

 

 

 

FERANADO DE LA PEÑA MARQUEZ

Representante a la Cámara

Ponente

 

 

 

 

Alfredo Bocanegra Varón

Representante a la Cámara

Ponente

 



[1] Consideraciones finales, disponible en el sitio web: http://fmpdci.sistematizacion.org/