TUTELA NIGUNA MATA MATA

 

Honorables  Magistrados

TRIBUNAL SUPERIOR DE BOGOTA

La Ciudad

 

 

 

REFERENCIA:

 

ACCIÓN DE TUTELA DE LA INDÍGENA NASA FABIOLA PIÑACUE ACHICUE, COMUNERA DEL RESGUARDO DE CALDERAS YU’ TUK ÇXHAB, CONTRA EL MINISTERIO DEL INTERIOR Y DE JUSTICIA Y DIRECCION NACIONAL DE ESTUPEFACIENTES.

 

 

Yo, FABIOLA PIÑACUE ACHICUE, indígena de la etnia Nasa, natural del Resguardo Indígena de Calderas YU’ TUK ÇXHAB, en el Departamento del Cauca, identificada con la C.C. No. 52’095.753 de Bogotá, politóloga de profesión, con todo respeto me dirijo a los Honorables Magistrados para manifestarles que por medio del presente escrito interpongo ACCION DE TUTELA contra la DIRECCIÓN NACIONAL DE ESTUPEFACIENTES y el MINISTERIO DE INTERIOR Y JUSTICIA con el fin de proteger mis derechos fundamentales vulnerados como son: la vida, la existencia digna, AL trabajo, la igualdad, a la participación en la vida social y económica de la Nación, a la identidad e integridad étnica y cultural, a la autonomía de los pueblos indígenas, a la seguridad personal, a la consulta previa, a la protección de la riqueza cultural de la Nación Y AL AMBIENTE SANO.

 

 

Declaro bajo la Palabra Mayor y ante mis  ksxa´w wala, que no he presentado otra acción por similares hechos ante autoridad judicial, invocando la protección de los Derechos que considero vulnerados u otros que efectivamente se conculque con las actuaciones que aquí denuncio.

 

 

 

1. HECHOS

 

 

PRIMERO.- A partir del 28 de noviembre de 2008, el Ministerio de Interior y de Justicia y la Dirección Nacional de Estupefacientes emiten a través de los medios de comunicación masiva dos comerciales publicitarios en los cuales se exhorta a no “cultivar la mata que mata” y un segundo comercial en el que se invita a no “traficar la mata que mata”, como parte de una campaña supuestamente destinada a combatir el narcotráfico.

 

SEGUNDO.-  Desde el año 1998 y como parte de una decisión tomada por los pueblos indígenas del Cauca, con el aval de mi comunidad me propuse la tarea de comerciar alimentos de hoja de Coca (ẽxs), en rescate de una costumbre ancestral de mi pueblo, cual es el comercio de esta planta y con ello recuperar su respeto e insistir en la diferenciación entre hoja de Coca y la sustancia clorhidrato de cocaína,

 

TERCERO.- Los pueblos indígenas del Cauca y en especial mi Pueblo, el Nasa, hemos tomado la decisión de combatir a grupos y personas que utilizan la SAGRADA planta de la Coca (ẽxs) para destinarla a la elaboración de estupefacientes, es así como las autoridades indígenas reprimen la elaboración de estas sustancias al interior de nuestros territorios, de hecho los medios de comunicación han resaltado esta labor de expulsión de personas y organizaciones que se escudan en nuestros resguardos para elaborar tales sustancias ilícitas usando para ello nuestra planta sagrada, la COCA.

 

CUARTO.- Como indígena Nasa tengo una especial relación con la hoja de Coca (ẽxs), que es una figura materna y de consuelo, es de uso cotidiano para mi comunidad y ella es absolutamente necesaria en la continua relación que tenemos los Nasa con uma y Kwẽsx Kiwe e irreemplazable en la comunicación que hacen nuestros thẽ wala con cada uno de las ksxa´w, es en fin la planta fundamental en nuestra vida como seres humanos.

 

QUINTO.- Que mi actividad de comercialización y difusión de los enormes beneficios que para la salud y el espíritu tiene el consumo de hoja de Coca, se ha visto gravemente afectada por la citada campaña que adelantan los accionados.

 

SEXTO.- Que mis hijos y entorno familiar han sido estigmatizados y mi actividad es públicamente censurada por supuestamente hacer parte de la causa que provoca “ríos de sangre”, “las lluvias del plomo”, “desplazamiento de los campos” y otros graves males de la sociedad, con ello no solamente mi persona si no mis hermanos Nasa y de otros pueblos indígenas seríamos también responsables de tales desgracias, de conformidad con lo anunciado en los comerciales citados.

 

SEPTIMO.- Mis derechos como ciudadana colombiana de origen Nasa, están siendo conculcados por autoridades públicas de manera arbitraria, impidiéndome que haga conocer los valores fundamentales de mi cultura, que tenga una actividad económica legal y que pueda hacer una vida pública tranquila sin ser señalada como indeseable o delincuente.

 

OCTAVO.- La planta de la de Coca NO es una droga y tampoco es responsable de los males que en los medios de comunicación anuncia la publicidad que diariamente pasa por radio y televisión de una incesante manera, pues no existen plantas o matas de drogas, las drogas son un producto elaborado, que para el caso de clorhidrato de cocaína también usa como insumo la planta de Coca, pero igualmente requiere otros como gasolina, acido clorhídrico, permanganato de potasio, éter, etc y no conocemos de publicidad alguna que culpe por ejemplo a la gasolina de los males que supuestamente provoca la droga o su comercio ilegal.

 

NOVENO.- Que contrario a lo anunciado por los cuestionados comerciales la planta de Coca es una ofrenda de los hacedores del mundo a los pueblos originarios, de hecho muchos de los pueblos indígenas que supervivimos en Colombia, sabemos por la tradición oral, que la Coca es el origen de la vida, la planta maestra y por ello la más sagrada de cuantas nos acompañan. Que hace parte de nuestra terapéutica, nuestros pagamentos, que ella nos permite conversar con los ksxa´w wala de todos los seres y que nos calma el hambre y la sed y además ha sido moneda de intercambio, luego es la base de nuestros sistemas económicos. Por lo demás como ser viviente ella merece respeto y para nosotros tiene las cualidades de todos los seres vivos y en consecuencia los derechos que les son atribuibles.

 

DECIMO.- Que es obligación de las autoridades la protección y conservación de la diversidad biológica como patrimonio estratégico de la Nación y la humanidad y base fundamental de un ambiente sano.

 

DECIMO PRIMERO.-  Que es obligación de las autoridades la difusión de los valores culturales y naturales de la Nación y en consecuencia la difamación de personas, culturas y especies vegetales, con las mencionadas pautas comerciales resulta contrario a la ley, la Constitución y los tratados suscritos por Colombia.

 

DECIMO SEGUNDO.- La ley y la Corte Constitucional fueron claras en establecer una estricta diferenciación entre hoja de Coca y clorhidrato de cocaína.

 

 

 

2. ANTECEDENTES

 

 

2.1.- Desde el inicio de los tiempos la hoja de Coca ha acompañado a los diversos pueblos indígenas que habitamos lo que hoy es el territorio colombiano y aún la Abya Yala, renombrada posteriormente como América

 

2.2  La Coca es una planta que los pueblos andinos y amazónicos hemos domesticado, luego existe una interdependencia indisoluble entre su valor cultural y biológico, en consecuencia es patrimonio y riqueza que los pueblos indígenas hemos aportado a la Nación y las autoridades tienen la obligación de defenderlo y protegerlo.

 

2.3.- El Pueblo Nasa realiza el nxu´phẽnxi ,  comercio en términos occidentales, con la hoja de Coca, al igual que lo han hecho otros pueblos indígenas, estos hechos están corroborados por nuestra historia que se transmite oralmente, posteriormente por los cronistas de las cáfilas invasoras de Abya Yala y por diversos estudios antropológicos.

 

2.4.- Como una estrategia para la defensa de la hoja de Coca,  las organizaciones indígenas del departamento del Cauca han tomado varias decisiones, la primera de ellas en el Congreso de Tóez de 1971, fue prohibir la venta de hoja de Coca con destino a la elaboración de sustancias estupefacientes. Recientemente las autoridades Nasa tomaron la determinación de expulsar del territorio a personas que estuvieran involucradas en el proceso de elaboración de sustancias ilícitas, estos hechos fueron reseñados por los medios de comunicación y se decidió autorizar la elaboración y venta de alimentos de hoja de Coca a los waas (no indígenas) con la pretensión de que estos entendieran la diferencia entre Coca y clorhidrato de cocaína.

 

2.5.- Mi condición de estudiante en la ciudad de Bogotá, me hizo entender que muchas personas se referían a la hoja de Coca de manera indistinta del clorhidrato de cocaína y culpaban a mi planta sagrada de ser una sustancia estupefaciente, debí adelantar con mis compañeros de estudio una labor pedagógica que incluía hacerles tomar agua aromática de hoja de Coca y por esta vía fui descubriendo que no era desconocida en las ciudades y campos colombianos como planta medicinal. Este hecho lo corroboran luego instituciones como el ICANH y el Instituto Humboldt en certificaciones que acompaño con esta acción de tutela.

 

2.6.- En la creación de una realidad social en la que los medios de comunicación fueron determinantes se ponía en el mismo nivel a la hoja de Coca y la sustancia ilícita, por ejemplo cuando se decía que “cae un cargamento de coca, incautados xx kilos de coca”, cuando era claro que se referían a clorhidrato de cocaína. Esta construcción social requería una respuesta de un nivel similar y la venta de alimentos de Coca se convirtió en mi causa personal, medio de subsistencia y la tarea que me delega mi comunidad y precisaba para ello incidir con mi actividad legal en los medios de comunicación, como efectivamente ocurrió.

 

2.7.- En pocos años hemos logrado que las personas e instituciones entiendan que para los indígenas la hoja de Coca es un referente sagrado y que su consumo natural no tiene ningún efecto adverso a la salud y por el contrario tiene enormes propiedades curativas y alimenticias, esto hecho lo certifican desde la Honorable Corte Constitucional, hasta el Instituto Nacional para la Vigilancia de Medicamentos y Alimentos INVIMA, pasando por varios textos científicos de reputados investigadores, especialmente de universidades de los Estados Unidos, Europa y Perú. El aserto la Coca es a la cocaína lo que la uva la vino, bien puede resumir los resultados de estos estudios.

 

2.8.- Poco a poco la iniciativa empresarial fue conquistando mercados y opinión favorable en los medios de comunicación, son innumerables las entrevistas, notas para la televisión, radio y otras en las que se resaltaba esta tarea. Se puede concluir que logré uno de los objetivos trazados cual era hacer reconocer el verdadero valor de la hoja de Coca y que las personas al consumir los productos elaborados constataran con su propia experiencia que el consumo de hoja de Coca no equivale al consumo de una droga.

 

2.9 La Dirección Nacional de Estupefacientes y el Ministerio de Interior y Justicia concibieron o autorizaron un método de propaganda contra la planta de la Coca que en su concepción cumple con un principio planteado por del ex ministro de Propaganda Alemán, Doctor Joseph Goebbels:

 

Prin­ci­pio de sim­pli­fi­ca­ción y del enemigo único. Adop­tar una única idea, un único Sím­bolo; Indi­vi­dua­li­zar al adver­sa­rio en un único enemigo.

 

Esta idea de propaganda resulta eficiente para un cometido político, satanizar la planta de la Coca, pero violatoria de la ley y de los derechos de las personas y comunidades a la luz de nuestro ordenamiento jurídico como lo demuestro en las siguientes páginas de esta solicitud.

 

 

3. RAZONES LEGALES

 

Constitucionales.

3.1  La Constitución Política de 1991, consagró al Estado Colombiano como pluralista y fundado en el respeto por la dignidad humana así:

ARTICULO 1. Colombia es un Estado social de derecho, organizado en forma de República unitaria, descentralizada, con autonomía de sus entidades territoriales, democrática, participativa y pluralista, fundada en el respeto de la dignidad humana, en el trabajo y la solidaridad de las personas que la integran y en la prevalencia del interés general.

3.2  Si bien antes de esta Constitución se consideraba que los indígenas no teníamos alma o se nos llamaba legalmente salvajes, dicha expresión fue eliminada de la ley mediante sentencia de la Honorable Corte Constitucional C-139 de 1996, agregó además el Alto Tribunal:

 

Los grupos étnicos, calificados hace un siglo como "salvajes", son considerados por la Constitución actual como comunidades culturales diferentes y las personas que las constituyen, en consecuencia, tratadas como portadoras de otros valores, con otras metas y otras ilusiones que las tradicionalmente sacralizadas con el sello de occidente. No son ya candidatos a sufrir el proceso benévolo de reducción a la cultura y a la civilización, sino sujetos culturales plenos, en función de la humanidad que encarnan, con derecho a vivir a tono con sus creencias y a perseguir las metas que juzgan plausibles, dentro del marco ético mínimo que la propia Constitución señala.

 

Con lo anterior queda claro que no puede existir la supremacía de una visión cultural o grupo social sobre otro o suponer que los valores y creencias, en este caso la sacralización de la hoja de Coca por los pueblos indígenas o los seres humanos que integramos estas colectividades, pueda ser objeto de escarnio público con alusiones como que es “la mata que mata

 

3.3  Faltan a su deber y al juramento de respetar y hacer respetar la Constitución y la ley los funcionarios que ordenaron o permitieron la emisión de las pautas publicitarias que cuestiono, así la Constitución en su artículo 2° establece:

 

Son fines esenciales del Estado: servir a la comunidad, promover la prosperidad general y garantizar la efectividad de los principios, derechos y deberes consagrados en la Constitución; facilitar la participación de todos en las decisiones que los afectan y en la vida económica, política, administrativa y cultural de la Nación; defender la independencia nacional, mantener la integridad territorial y asegurar la convivencia pacífica y la vigencia de un orden justo.

 

Los pueblos indígenas de Colombia que tenemos en la hoja de Coca un valor cultural fundamental, no fuimos consultados, luego no pudimos participar en una decisión que nos denigra y desdice de nuestra cultura y en mi caso particular impide que tenga ingresos derivados de una actividad lícita, como es la venta de alimentos de hoja de Coca, los cuales cuentan con el permiso de las autoridades indígenas y registros sanitarios para la venta de los mismos.

 

3.4  Ha establecido la Carta en su artículo 8°

Es obligación del Estado y de las personas proteger las riquezas culturales y naturales de la Nación.

Luego NO es optativo de las autoridades públicas, representadas en este caso en el Ministerio de Interior y Justicia y la Dirección Nacional de Estupefacientes, excluir ciertos valores culturales y biológicos del respeto y promoción a los que los obligan las normas y en especial las relativas a las que definen el patrimonio inmaterial de la Nación, las cuales invoco más adelante.

3.5  Las autoridades públicas tienen la obligación de promover y difundir los valores culturales de la Nación, así se encuentra establecido en el artículo 70 Constitucional:

El Estado tiene el deber de promover y fomentar el acceso a la cultura de todos los colombianos en igualdad de oportunidades (…)

La cultura en sus diversas manifestaciones es fundamento de la nacionalidad. El Estado reconoce la igualdad y dignidad de todas las que conviven en el país. El Estado promoverá la investigación, la ciencia, el desarrollo y la difusión de los valores culturales de la Nación. (negrilla fuera del texto)

3.6  La divulgación de las riquezas naturales de la Nación es también deber de las autoridades públicas y está estrechamente ligado al Derecho a un ambiente sano, que es fundamental de conformidad con varias sentencias que la Honorable Corte Constitucional ha producido, esto en consonancia con lo definido en la Carta en su artículo 79, que también obliga a las autoridades a proteger la DIVERSIDAD biológica, pues ella es condición de una ambiente sano:

Todas las personas tienen derecho a gozar de un ambiente sano. La ley garantizará la participación de la comunidad en las decisiones que puedan afectarlo.

Es deber del Estado proteger la diversidad e integridad del ambiente, conservar las áreas de especial importancia ecológica y fomentar la educación para el logro de estos fines.

3.7 La Identidad Cultural es fundamento de la nación colombiana y es un derecho tanto colectivo como individual que se estableció en los artículos 1 y 70 de la Constitución Política, sobre este tópico la Honorable Corte Constitucional se pronunció en la sentencia C-778 del año 2005:

 

Entonces, el derecho a la identidad cultural se proyecta en dos dimensiones una colectiva y otra individual. La primera se trata de la protección constitucional que se le otorga a la comunidad como sujeto de derechos y la segunda la protección que se le otorga al individuo para poder preservar el derecho de esa colectividad. Lo anterior comprende dos tipos de protección a la identidad cultural una directa que ampara a la comunidad como sujeto del derecho y otra indirecta que ampara al individuo para proteger la identidad de la comunidad. La protección a la identidad cultural de la comunidad como sujeto de derechos no supone que no se deban garantizar las manifestaciones individuales de dicha identidad ya que la protección del individuo puede ser necesaria para la materialización del derecho colectivo del pueblo indígena al cual pertenece. (Negrillas fuera del texto original)

 

En la misma sentencia la H. Corte define el ámbito territorial en el cual se puede expresar dicha identidad:

 

Ámbito de aplicación del derecho a la identidad cultural

 

El derecho a la identidad cultural de los pueblos indígenas es un derecho que se proyecta más allá del lugar donde está ubicada la respectiva comunidad. Esto obedece a que el principio de diversidad étnica y cultural es fundamento de la convivencia pacífica y armónica dentro del respeto al pluralismo en cualquier lugar del territorio nacional, ya que es un principio definitorio del estado social y democrático de derecho. Es este un principio orientado a la inclusión dentro del reconocimiento de la diferencia, no a la exclusión so pretexto de respetar las diferencias. Concluir que la identidad cultural solo se puede expresar en un determinado y único lugar del territorio equivaldría a establecer políticas de segregación y de separación. Las diversas identidades culturales pueden proyectarse en cualquier lugar del territorio nacional, puesto que todas son igualmente dignas y fundamento de la nacionalidad (artículos 7 y 70 C.P.). La opción de decidir si es conveniente o no dicha proyección y sobre el momento, la forma y los alcances es de cada pueblo indígena en virtud del principio de autodeterminación.  (Negrillas fuera del texto original)

 

Como indígena tengo entonces el DERECHO INALIENABLE a recrear y difundir los valores de mi cultura en cualquier lugar del territorio nacional. La publicidad sobre la mata que mata, responsabilidad de los accionados, no hace distinción geográfica o cultural sobre los usos MILENARIOS que los indígenas hemos hecho de manera provechosa de la planta de la COCA (ẽxs) y atropella de manera flagrante, entre otros, este derecho.

 

 

 

Del bloque de Constitucionalidad

 

3.8  Apelo a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en el que se define la condición de los seres humanos, dentro de los cuales nos encontramos los integrantes de los pueblos indígenas,

                                              

Artículo 1. Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

  Artículo 2. Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión  política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.

 

3.9  El artículo 3° de la ley 21 de 1991, mediante el cual se aprobó el Convenio 169 de la OIT reconoce que los indígenas tenemos los derechos enunciados

 

 Los pueblos indígenas y tribales deberán gozar plenamente de los derechos humanos y libertades fundamentales, sin obstáculos ni discriminación…

 

3.10  Continuando con las referencias de la ley 21 cito tres elementos fundamentales de tal norma:

 

La obligatoriedad de realizar consultas a los pueblos indígenas cuando sean afectados por decisiones legislativas o administrativas, así:

 

Artículo 6.  Al aplicar las disposiciones del presente Convenio, los gobiernos deberán:

 

a)        Consultar a los pueblos interesados, mediante procedimientos apropiados y en particular a través de sus instituciones representantivas, cada vez que se prevean medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectarles directamente; (…)

 

Al no ser consultados los pueblos indígenas como colectivos y en cumplimiento de esta disposición, se están conculcando también los derechos individuales que invoco.

 

3.11  El derecho a la autodeterminación, en particular con lo que tiene que ver con las decisiones sobre su desarrollo:

 

Artículo 7.  Los pueblos interesados deberán tener el derecho de decidir sus propias prioridades en lo que atañe al proceso de desarrollo, en la medida en que éste afecte a sus vidas, creencias, instituciones y bienestar espiritual y a las tierras que ocupan o utilizan de alguna manera, y de controlar, en la medida de lo posible, su propio desarrollo económico, social y cultural.

 

3.12  La obligatoriedad del Estado de promover las iniciativas y propuestas de las comunidades que apunten a mantener estilos de vida tradicionales, en nuestro caso conservar la costumbre del trueque o comercio de la hoja de Coca y respetar las prácticas culturales que nos son propias, como el uso y relación con la sagrada hoja de Coca, dice así la ley 21:

 

Artículo 2o

 

1. Los  gobiernos deberán asumir la responsabilidad de desarrollar, con la participación de los pueblos interesados, una acción coordinada y sistemática con miras a proteger  los derechos de esos pueblos y a garantizar el respeto de su integridad. (…)

 

c) Que ayuden a los miembros de los pueblos interesados a eliminar las diferencias socioeconómicas que puedan existir entre los miembros indígenas y los demás miembros de la comunidad nacional, de una manera compatible con sus aspiraciones y formas de vida.

 

Artículo 5.(…)

 

b) Deberá respetarse la integridad de los valores, prácticas e instituciones de esos pueblos.

 

3.13  El Convenio de Diversidad Biológica aprobado mediante ley 165 de 1994, expresa de manera taxativa la estrecha relación entre tal diversidad y los estilos de vida tradicionales de las comunidades, locales, afrodescendientes e indígenas, esto dice el artículo 8:

 

Cada Parte Contratante, en la medida de lo posible y según proceda: (…)

 

j) Con arreglo a su legislación nacional, respetará, preservará y mantendrá los conocimientos, las innovaciones y las prácticas de las comunidades indígenas y locales que entrañen estilos tradicionales de vida pertinentes para la conservación y la utilización sostenible de la diversidad biológica y promoverá su aplicación más amplia, con la aprobación y la participación de quienes posean esos conocimientos, innovaciones y prácticas (…) Negrilla fuera del texto

 

 

Legales

 

3.14 Las definiciones de la ley sobre lo que significa cultura no dejan duda que las prácticas y valores de los pueblos indígenas, hacen parte del PATRIMONIO CULTURAL de la Nación.

 

La Ley General de Cultura, número 397 de 1997 es explicita en ese sentido.

 

Artículo 1º. De los principios fundamentales y definiciones de esta ley. La presente ley está basada en los siguientes principios fundamentales y definiciones:

 

1. Cultura es el conjunto de rasgos distintivos, espirituales, materiales, intelectuales y emocionales que caracterizan a los grupos humanos y que comprende, más allá de las artes y las letras, modos de vida, derechos humanos, sistemas de valores, tradiciones y creencias.

 

2. La cultura, en sus diversas manifestaciones, es fundamento de la nacionalidad y actividad propia de la sociedad colombiana en su conjunto, como proceso generado individual y colectivamente por los colombianos. Dichas manifestaciones constituyen parte integral de la identidad y la cultura colombianas. (…) Negrilla fuera del texto

 

5. Es obligación del Estado y de las personas valorar, proteger y difundir el Patrimonio Cultural de la Nación.

 

6. El Estado garantiza a los grupos étnicos y lingüísticos, a las comunidades negras y raizales y a los pueblos indígenas el derecho a conservar, enriquecer y difundir su identidad y patrimonio cultural, a generar el conocimiento de las mismas según sus propias tradiciones y a beneficiarse de una educación que asegure estos derechos.

 

3.15 Posteriormente la ley 1037 de 2006, mediante la cual se aprobó la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, definió lo que compone el Patrimonio Cultural Inmaterial.

 

Artículo 2°. Definiciones.

 

A los efectos de la presente Convención:

 

1. Se entiende por “patrimonio cultural inmaterial” los usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas -junto con los instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales que les son inherentes- que las comunidades, los grupos y en algunos casos los individuos reconozcan como parte integrante de su patrimonio cultural. Este patrimonio cultural inmaterial, que se transmite de generación en generación, es recreado constantemente por las comunidades y grupos en función de su entorno, su interacción con la naturaleza y su historia, infundiéndoles un sentimiento de identidad y continuidad y contribuyendo así a promover el respeto de la diversidad cultural y la creatividad humana. A los efectos de la presente Convención, se tendrá en cuenta únicamente el patrimonio cultural inmaterial que sea compatible con los instrumentos internacionales de derechos humanos existentes y con los imperativos de respeto mutuo entre comunidades, grupos e individuos y de desarrollo sostenible.

 

2. El “patrimonio cultural inmaterial”, según se define en el párrafo 1 supra, se manifiesta en particular en los ámbitos siguientes:

 

a) Tradiciones y expresiones orales, incluido el idioma como vehículo del patrimonio cultural inmaterial;

 

c) Usos sociales, rituales y actos festivos;

 

d) Conocimientos y usos relacionados con la naturaleza y el universo;

 

3.16 Sobra señalar que el uso de la hoja de Coca por los pueblos indígenas está suficientemente documentado y que por ejemplo los utensilios que hacen parte de su uso ritual o cotidiano están presentes como símbolos del patrimonio cultural de la Nación en los museos y conmemorados en la moneda colombiana, de esta manera en 1966 se imprimen los billetes de 20 pesos con el poporo Quimbaya en 1988, la moneda de 20 pesos con el mismo elemento en una de sus caras y para el cincuentenario del Banco de la República una moneda en oro de 1.500, con la foto que acompaño.

 

El poporo es el elemento en el que se deposita la sustancia alcalina que acompaña la masticación o mambeada de la hoja de Coca, no es símbolo el poporo por estar hecho de metales codiciados por la cultura occidental, como el oro, sino por acompañar el ritual del consumo de la Sagrada Planta, LA COCA.

3.17  Finalmente entre otros muchos elementos legales el El Grupo Latinoamericano y de El Caribe (GRULAC), filial de la Unión Interparlamentaria (UIP), declaró a la hoja de coca en estado natural, como patrimonio cultural de los pueblos indígenas Andino-Amazónicos de la Región y planta ancestral, médico y ritual de esos mismos pueblos.

La declaración se realizó en la sesión celebrada los días 8, 9 y 10 de marzo de 2006, en Caracas (Venezuela), el GRULAC, que está conformado por parlamentarios, congresistas y diputados de América Latina.

 

 

4. SOBRE LA HOJA DE COCA

 

 

Planteo un capítulo especial para tratar el tema central de esta Acción de Tutela, pues el desconocimiento de esta planta Sagrada, su significado para los pueblos indígenas andinos y amazónicos, ha llevado a su satanización y persecución, que como se prueba en este escrito, es ilegal e inconstitucional.

 

Aspectos antropológicos

 

4.1 Cito inicialmente una serie de referencias académicas sobre aspectos de la hoja de Coca y su significado para mi pueblo, que en el siguiente este texto es llamado PAEZ, siendo que nosotros nos reconocemos NASA, en el entendido que el primero es una denominación impuesta por el conquistador.

 

Tomado de Geografía Humana de Colombia, región Andina Central, con derechos reservados de autor, en el Tomo IV, Volumen II:

 

Los indígenas que continúan utilizando la coca, la tratan con gran respeto y ésta, (…) Para los Páez, la coca no es sólo una planta que les ayuda a realizar sus faenas agrícolas y una planta que desde tiempos inmemoriales consumen. La coca es un elemento fundamental de su compleja actividad ritual. Los chamanes por ejemplo, son expertos “mambeadores” y para ciertos rituales requieren la masticación constante durante una noche entera. La coca los ayuda a mantenerse en estado de vigilia y cuando por una reacción específica frente al consumo en exceso de esta planta, empiezan sus músculos a sufrir unos sacudimientos involuntarios, ellos realizan el complejo proceso de “adivinación” o lectura de las señas. Un buen curandero debe aprender a controlar sus “señas” ya sea mediante la suspensión del uso de la cal en la mascada o añadiendo otro elemento que contrarreste la excitación nerviosa producida por la coca. (…)

 

De esta manera, la coca está presente en toda la vida ritual de los Páez y los chamanes no podrían ejercer su función si no dispusieran de esta planta sagrada. La limpieza de las varas o el “voltiar el sucio” que se hace antes de que un nuevo cabildo comience a dirigir los destinos de su comunidad, la limpieza después de la muerte de una persona, o de la menstruación de las mujeres, los procesos de sanción o restitución del equilibrio de los enfermos, la lucha contra la hechicería y muchos otros aspectos de la vida cotidiana de los Páez, requieren de la preciada hoja de Coca. (Negrillas fuera de texto)

 

4.2 Sobre el comercio mismo de la hoja de Coca, describe el ecólogo de la Pontificia Universidad Javeriana en su trabajo “Aspectos etnobotánicos de la coca (Erythroxylum coca) en las chagras de la comunidad Uitoto del kilómetro 11 de la carretera Leticia – Tarapacá. Amazonía colombiana”, 2004, lo siguiente:  

La venta de mambe hace parte de esa cotidianidad, y este ensayo es para mí la mejor manera de entender y describir cómo una planta sagrada se comercializa y se convierte en un producto.(…)

En la investigación realizada por Hermes Tovar Pinzón en 1994 se demuestra que el comercio de la hoja de coca no es nuevo, ni es una inquietud que surja simplemente como respuesta a la cercanía a un centro urbano. Esta historia se remonta al siglo XIII cuando la coca cultivada en las zonas bajas de los trópicos, especialmente en las selvas del Amazonas, era un articulador de estructuras de intercambio entre comunidades de selva y señoríos que dominaban las alturas. (Negrilla extratexto)

Según Tovar la historia de la coca inicia con los incas, cuando éstos decidieron expandir los cultivos y asumir el control y manejo de su producción (entre 1250 y 1315). Así, Inca-Roca envió un contingente de 15 mil guerreros a ocupar tierras aptas para el cultivo de la coca. La expansión continuó en 1471 con Tupac Inca, y de 1493 a 1525 en cabeza de Huayna Cápac. La coca se constituyó en el principal proyecto tributario del imperio del Cuzco. Entre tanto, otros pueblos como los chibchas, habían convertido a la coca en un producto importante de intercambio y tributo.

El autor se refiere a Hermes Tovar “La coca y las economías exportadoras en América Latina”, en: Revista de la Dirección Nacional de Estupefacientes, año 2 No 2, 1994.

4.3  Para evitar una excesiva cita de autores simplemente referencio otros textos que tratan estos aspectos:

-“El uso de la coca como manifestación de cultura indígena en las montañas occidentales de Sudamérica” en América Indígena vol. XXXIV, Nº 4, México, 1974, pp.919-938; 

- Remedios de la Peña Begué: “El uso de la coca en la América, según la legislación colonial y republicana” en Revista Española de Antropología Americana vol. 6, Madrid, 1971.

- La voz Aymara KoKa significa árbol o arbusto. En quechua la voz se convirtió

en “kuka”. Ver Diccionario Quechua: Cuzco-Collao, Lima, 1976.

 

-Peter Bakewell: Mineros de la montaña roja, Madrid, 1989; Luis Miguel Glave T.: “La hoja de coca y el mercado interno colonial: la producción de los trajines” en J. V. Murra (ed.): Visita de los valles de Songo en los Yunka de coca de La Paz, Madrid, 1991, pp. 583-608;

 

4.4  En muchos pueblos indígenas los elementos presentes en uma deben tener un cuidador, por ello existen clanes de familias cuyos nombres corresponden a un hermano vegetal o animal, entonces su apelativos traducen el nombre de la especie que debe proteger esa persona o familia. Esta forma de relacionarse con los elementos de la vida no es un acto de altruismo, tiene que ver con la protección de la vida de TODOS.

 

La relación de los pueblos indígenas y tribales con uma, Pacha Mama o Madre Tierra es el fruto de una elevada comprensión de las complejas interrelaciones de los ecosistemas y de la VITAL importancia de la existencia de CADA SER, pues él tiene una función en la vida de los otros.

 

Esto lo interpretó bastante bien el Constituyente de 1991 al consagrar el Derecho Fundamental al Ambiente Sano, que se traduce en la defensa de Biodiversidad, como una analogía vital la diversidad biológica es a la vida lo que la Diversidad Cultural es a la Nación, SU ESENCIA REAL.

 

 

Elementos legales y jurisprudenciales

 

4.5 En Colombia están vigentes, entre otras, las siguientes normas sobre la hoja de Coca.

 

En primer lugar la ley 167 de 1993, mediante la cual se aprobó la Convención de las Naciones Unidas contra el tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias sicotrópicas, suscrita en Viena el 20 de diciembre de 1988 que dio paso en su artículo 14 al uso tradicional de la hoja de Coca y enmendó una grave afrenta de la similar Convención de 1961, que a la letra decía: La masticación de hoja de coca quedará prohibida dentro de los 25 años siguientes a la entrada en vigor de la presente Convención.

 

El artículo 14 estableció en su numeral 2°

 

Las medidas que se adopten deberán respetar los derechos humanos fundamentales y tendrán debidamente en cuenta los usos tradicionales lícitos, donde al respecto exista la evidencia histórica, así como la protección del medio ambiente.

 

4.6  El congreso de la República remarco este hecho y hace una declaración a la Convención en el siguiente sentido: 

 

Colombia entiende que el tratamiento que la Convención da al cultivo de la hoja de coca como infracción penal debe armonizarse con una política de desarrollo alternativo, tomando en cuenta los derechos de las comunidades indígenas involucradas y la protección del medio ambiente. (Negrilla fuera del texto)

 

Esta declaración que hizo el Congreso de la República no admite dudas sobre la forma como deben actuar las autoridades públicas en la represión del tráfico de drogas, además del respeto por la Constitución y la Ley se debe ser especialmente cuidadoso con los derechos de los indígenas que hacemos uso LEGAL de la hoja de Coca, en mi caso como una expresión de mi identidad cultural y forma de sustento económico en desarrollo de una decisión colectiva de mi Pueblo.

 

4.7 La Corte Constitucional al hacer examen de constitucionalidad del tratado en cuestión, sentencia C-176 de 1994, deja sentada la siguiente posición:

 

 No se puede colocar en el mismo plano la planta coca y los usos lícitos y legítimos que de ella se han hecho y se pueden hacer, y la utilización de la misma como materia prima para la producción de cocaína. Esta diferenciación entre la hoja de coca y la cocaína es necesaria puesto que numerosos estudios han demostrado no sólo que la hoja de coca podría tener formas de comercio alternativo legal que precisamente podrían evitar la extensión del narcotráfico, sino además que el ancestral consumo de coca en nuestras comunidades indígenas no tiene efectos negativos. (Subrayado fuera del texto)

 

Y continúa la corte en la misma sentencia C-176 :

 

Esto significa entonces que las obligaciones derivadas de la Convención de Viena no podrán ser interpretadas en ningún caso por las autoridades colombianas de manera que vulneren los derechos humanos, puesto que ello no sólo implicaría la violación de la Constitución colombiana sino la nulidad misma a nivel internacional de la propia Convención por violación de normas imperativas de derecho internacional o Jus Cogens, como son los tratados de derechos humanos. (Negrilla fuera de texto original)

4.8  Se ha pronunciado la H. Corte Constitucional sobre el Ambiente Sano en los siguientes términos en su sentencia No. T-536/92.

DERECHO AL AMBIENTE SANO

El ambiente sano y ecológicamente equilibrado es un derecho Constitucional fundamental, pues su violación atenta directamente contra la perpetuación de la especie humana y, en consecuencia, con el derecho más fundamental del hombre: la vida.

Así mismo la Corte Constitucional, en Sentencia T- 411 expuso: 

"De la concordancia de estas normas (normas constitucionales del medio ambiente la salud y la vida), e inscritas en el marco de derecho a la vida, de que trata el artículo 11 de la Carta, se deduce que el ambiente es un derecho constitucional fundamental para el hombre, pues sin él,  la vida misma correría letal peligro".

La obligación constitucional de mantener un ambiente sano implica la protección de la diversidad, pues cada ser vivo es, como lo decíamos anteriormente, fundamental en el equilibrio de los ecosistemas, se convierte entonces en un derecho que es inherente a la preservación de la vida misma.

 

 

5. DERECHOS VULNERADOS

 

 

Invoco ante ustedes la protección mediante tutela de los siguientes derechos fundamentales que considero vulnerados contra mi persona por los accionados:

 

a la vida, a la existencia digna, al trabajo, a la igualdad Y a la participación en la vida social y económica de la Nación, en razón a que la denigrante publicidad que controvierto estigmatiza la actividad legal y debidamente delegada, de la cual deriva mi sustento.

 

a la identidad e integridad étnica y cultural, a la autonomía de los pueblos indígenas. Mi identidad como indígena, el derecho a expresarla en el marco de la autonomía de mi comunidad y autoridades en cualquier lugar del territorio, se ve vulnerada pues ese elemento esencial como es el uso de la planta de la COCA, no puede ser recreado por mí o mis hijos, sin el riesgo de ser socialmente reprobados.

 

a la seguridad personal, en la medida que la publicidad en cuestión genera un ambiente de intolerancia, al hacerme responsable, como una promotora más del uso legal de la hoja de Coca, de los males que se anuncian como responsabilidad del cultivo o uso esta planta.  

 

a la consulta previa, en la medida en que esta decisión administrativa de publicar esas pautas publicitarias no cumplió con el requisito legal de la CONSULTA, pues claramente me afecta de manera individual al no realizarse la consulta a los pueblos indígenas afectados.

 

a la protección de la riqueza cultural de la Nación Y AL AMBIENTE SANO. No se protege ni promueve las riquezas culturales y patrimonio biológico cuando en lugar de hacerlos conocer en su verdadera dimensión, se simplifica con una idea ofensiva y denigrante.

 

 

 

 

6. PETICIÓN

 

Solicitar a la DIRECCIÓN NACIONAL DE ESTUPEFACIENTES y al MINISTERIO DE INTERIOR Y DE JUSTICIA el retiro inmediato de cualquier anuncio publicitario o mención de cualquier otra forma indiscriminada que haga alusión al uso o cultivo de la hoja de Coca como responsable de graves males como los ríos de sangre, las lluvias de plomo o cualquiera otra referencia ofensiva en contra de quienes legalmente hacemos uso lícito de la hoja de Coca, en especial de los integrantes de los pueblos indígenas, que además resulta claramente atentatoria de la Diversidad Biológica, prerrequisito sine qua non de un Ambiente Sano.

 

Que se procure la reparación del daño con la elaboración de una campaña publicitaria de igual o mayor cobertura mediática y de similar duración e intensidad en la que se aclare que la planta de la Coca no es la “la mata que mata”, y quienes recreamos su uso lícito y benéfico no somos responsables de los males que se le atribuyen a las drogas o a su tráfico ilícito.

 

 

 

PRUEBAS

 

Solicito al Honorable Tribunal se sirva tener en cuenta las siguientes pruebas:

 

Documentales:

 

1. Copia del documento correspondiente a la Primera Fase de Construcción del Plan de Vida de la Asociación de Cabildos de Inzá Juan Tama.

 

2. Copia del Documento elaborado por la Dirección General del INVIMA “Proyecto de socialización de la hoja de coca. Sustitución de uso para fines alimenticios. Propuesta de Indígenas Nasa de Tierradentro”. Octubre 2000.

 

3. Copia del Oficio ICANH-120-2000 del 30 de octubre del 2000

  

4.  Copia de la Comunicación del Instituto Von Humboldt de fecha 9 de noviembre del 2000

 

5. Copia de la  Certificación de la UMATA de Inzá con fecha 3 de mayo de 2002

 

6. Recortes de prensa del semanario EL ESPECTADOR del. 11 de mayo de 2003; Editorial diario EL TIEMPO de 16 de diciembre de 2005

 

7. Notas de prensa en las que se reseña la expulsión de personas que se dedican a la elaboración de sustancias ilícitas en territorio Nasa, en el departamento del Cauca.

 

8. Copia del Diario Oficial No. 45029 del 11 de diciembre de 2002 en el que se publica la Resolución No. 001 del 29 de junio del 2002, mediante la cual se autoriza el comercio de aromáticas de Coca.

 

9. Copia del Diario Oficial No.45854 del 18 de marzo de 2005 en el que se publican los registros sanitarios a varios alimentos de hoja de Coca.

 

10. Copia del Oficio de referencia DG 100-00131-04 suscrito por el  Director General del INVIMA de fecha  junio 8 de 2004

 

11. Copia del Oficio OFI06-16565-DET-1000 suscrito por la Subdirectora de Asuntos Indígenas del Ministerio del Interior y de Justicia, de fecha 13 de julio de 2006.

 

12. Impresión foto de moneda conmemorativa del Banco de la República-

 

13. Copia magnética de los comerciales producidos por la Dirección Nacional de Estupefacientes y el Ministerio de Interior y Justicia en video

 

14. Certificaciones de las autoridades indígenas sobre la delegación de la responsabilidad de la defensa de la hoja de Coca con la venta de alimentos de esta planta.

 

 

Testimoniales

 

1. Citar a la doctora BRIGGITE BAPTISTE, Subidrectora Científica del Instituto de Investigaciones de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt, para que de fe de los potenciales de la hoja de Coca y su importancia en diversos nichos ecológicos.

La doctora BAPTISTE, se puede ubicar en la Calle 28A No. 15-09 Bogotá, D.C., Colombia, Tel: 57 (1) 3202767 ext. 223

2. Citar al doctor CARLOS GAVIRIA DÍAZ, ex magistrado de la Honorable Corte Constitucional, para que de testimonio sobre la existencia en Colombia de un Estado Social de Derecho fundado en la multiculturalidad.

El Doctor GAVIRIA DÍAZ, puede ser ubicado en la carrera 17 A No. 27-37 con teléfono 57 (1)  2886188

3.   Realizar una visita de inspección a territorio Nasa, en el departamento del Cauca, para que uno de nuestros thẽ wala rinda testimonio sobre el significado de la hoja de Coca para un indígena Nasa.

 

Esta visita se pueda hacer a los territorios de indígenas Nasa en los municipios de Inzá y Paez en el departamento del Cauca.

 

4.  Solicitar al Instituto Colombiano de Antropología e Historia – ICANH- que uno de sus profesionales rinda testimonio sobre la evidencia histórica existente del uso, incluido su comercio, de la hoja de Coca en distintos lugares del territorio nacional, inclusive antes de la llegada de la invasión española a territorio de Abya Yala.

El ICANH, está ubicado en la calle 12 No. 2-41, Bogotá, D.C con teléfono: (571) 2860021 – 2860095

5. Solicitar que el Ministerio de Cultura, por intermedio de uno de sus funcionarios calificado, explique la importancia y el valor cultural de los símbolos de la identidad nacional y la obligatoriedad del respeto que deben tener las autoridades públicas por el mismo, tomando en cuenta los tratados que Colombia ha incorporado sobre ese particular.

 

FUNDAMENTOS NORMATIVOS

 

Fundamento mis pretensiones en lo establecido en los arts. 1, 2, 4, 6, 7, 13, 29, 40, 58, 63, 83, 85, 86, 246, 286, 287, 288, 329, 330 de la Constitución Política ; Convención Americana sobre Derechos Humanos, Convenio 169 de la OIT sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes ratificado por la Ley 21 de 1.991; Ley 67 de 1.993, 

 

 

COMPETENCIA
 

Para los efectos de la presente acción, son ustedes, Honorables Magistrados, competentes para conocer de esta acción por la calidad de los accionados, la naturaleza del asunto y el lugar donde se origina la vulneración  y amenaza de mis derechos fundamentales.

Anexo

 

Moneda de oro de 1.500 pesos oro, acuñada con ocasión del Cincuentenario del Banco de la República

 

Anverso

Reverso

 

http://www.banrep.gov.co/images/trasparente.gif

Poporo Quimbaya

 

En el anverso de la moneda aparece el recipiente Quimbaya (Poporo) que dio inicio, en 1939, a la colección del Museo del Oro en Santafé de Bogotá. Pertenece a la cultura Quimbaya Clásica, que floreció en el valle medio del río Cauca desde los comienzos de nuestra era hasta el siglo IX; muestra la maestría de estos orfebres en el manejo de las técnicas de fundición.


Fuente: http://www.banrep.gov.co/billetes_monedas/bm_cat_pro.html